El Parlamento andaluz ha aprobado este miércoles el proyecto de Ley del Estatuto de las Mujeres Rurales y del Mar de Andalucía, una normativa innovadora en España que establece un marco integral para promover la igualdad de género en los sectores agroalimentario y pesquero. Este estatuto, conformado por 29 artículos distribuidos en siete títulos, busca garantizar una participación plena y equitativa de las mujeres en ambos sectores, reconociendo su papel en el desarrollo económico y social de Andalucía.
Ramón Fernández-Pacheco, consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, ha destacado que esta ley supone un «avance histórico» en la inclusión de las mujeres rurales y del mar en la agenda agraria y pesquera, permitiendo que “su voz tenga una presencia activa y relevante”. Para el consejero, el nuevo estatuto es un «paso decisivo» en el reconocimiento de las mujeres en estas actividades, tradicionalmente dominadas por hombres, y en la eliminación de barreras estructurales, económicas y sociales que han limitado su acceso a las mismas oportunidades.
La ley establece medidas específicas para fomentar la incorporación de las mujeres en los órganos de dirección de cooperativas, asociaciones y organizaciones del sector. En este sentido, se fija un plazo de un año desde la entrada en vigor de la ley para alcanzar una representación equilibrada en los Grupos de Desarrollo Rural (GDR) y los Grupos de Acción Local del Sector Pesquero y Acuícola (Galpa) de Andalucía. Asimismo, la creación de la Mesa de Mujeres Rurales y del Mar Andaluzas facilitará un espacio de diálogo para las asociaciones que representan a estas mujeres, fortaleciendo su participación en las decisiones que afectan a sus sectores.
Uno de los pilares del estatuto es el reconocimiento de la contribución de las mujeres a los sectores agroalimentario y pesquero. Para ello, la normativa contempla la elaboración de estudios y la concesión de premios e incentivos que pongan en valor su labor. También se impulsarán campañas de sensibilización y programas formativos adaptados a las diversas realidades de las mujeres en el medio rural y en la costa, con especial atención a la capacitación técnica y el desarrollo personal.




