El Puerto de Motril, en colaboración con la empresa Gestema Sur y el Aula del Mar de la Universidad de Granada, ha llevado a cabo un seguimiento minucioso de sus fondos marinos, destacando la excepcional calidad del agua y consolidándose como un referente en sostenibilidad medioambiental.
En las aguas del Puerto de Motril, es común encontrar diversas poblaciones de especies marinas que actúan como bioindicadores de la calidad de las aguas portuarias. Estas se dividen en dos zonas: la zona I, que abarca las aguas abrigadas por estructuras como diques o muelles, y la zona II, correspondiente a la influencia o servidumbre portuaria. Las especies bioindicadoras son aquellas que, debido a su especial sensibilidad a las perturbaciones, proporcionan información sobre un entorno bien conservado. Por ello, la Autoridad Portuaria de Motril ha realizado un seguimiento de estos bioindicadores en colaboración con empresas especializadas y la Universidad de Granada.
El entorno del Puerto de Motril sirve de refugio para un gran número de especies. En los muelles y diques del puerto es habitual observar una gran cantidad de aves, entre las que destacan grandes Garzas Reales y colonias de Gaviota Patiamarilla, Gaviota de Audouin y Gaviota Reidora. En total, el Puerto de Motril cuenta con hasta 20 hábitats diferentes, cuya presencia constituye un indicador del buen estado ambiental de estos entornos.
Es especialmente destacable el elevado número de especies que encuentran refugio en las aguas del Puerto de Motril, alejadas de las principales afecciones presentes en otros entornos, como la pesca profesional y recreativa. Las características oceanográficas singulares del Puerto de Motril, así como la falta de presencia humana debido a su acceso restringido, permiten la proliferación de especies como los ‘Nudibranquios’, un molusco gasterópodo que podría asemejarse a un caracol sin concha. Estos animales, que cuentan con branquias desnudas formando un penacho en la parte posterior de su cuerpo, son sensibles a episodios de contaminación y presentan colores muy vivos que atraen a fotógrafos submarinos de prestigio nacional e internacional.



