Restos de redes de pesca perdidas en el mar «han vuelto» al Puerto de Valencia transformados en sillas y mesas, elementos tangibles de uso diario que ya se están utilizando en el Edificio del Reloj, gracias a la cesión del mobiliario realizada por AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, en el marco del proyecto INNORAP.
Según AIMPLAS, cada año terminan en los océanos alrededor de 640.000 toneladas de redes de pesca perdidas o abandonadas. Asimismo, se estima que en Europa se generan aproximadamente 7,5 millones de toneladas de residuos textiles anualmente. Las redes de pesca abandonadas representan un problema ambiental significativo, mientras que los residuos textiles constituyen uno de los flujos de residuos domésticos más voluminosos. En España, no existen modelos eficientes y completos de recogida, gestión y tratamiento para estos tipos de residuos.
Para abordar esta problemática, AIMPLAS ha puesto en marcha el proyecto INNORAP, cuyo objetivo es desarrollar un sistema piloto de gestión de residuos textiles y de redes de pesca en la Comunitat Valenciana. Este sistema se basa en la aplicación de la Responsabilidad Ampliada del Productor, que establece roles, competencias y responsabilidades para cada agente implicado, similar a otros flujos de residuos como envases, medicamentos o aceites industriales usados.
De basuras marinas a mobiliario




