AP Moller-Maersk ha revisado al alza sus previsiones anuales debido al impacto de la crisis en el mar Rojo sobre las tarifas de flete y la creciente congestión en puertos clave de Asia y Oriente Próximo. Según informa Europa Press, la empresa espera ahora cerrar el ejercicio con un resultado bruto de explotación (ebitda) subyacente de entre 6.452 y 8.295 millones de euros, una mejora significativa respecto a la previsión anterior, que oscilaba entre 3.687 y 5.530 millones de euros.
Vicente Clerc, consejero delegado de Maersk, ha señalado que, aunque la demanda de transporte de contenedores se mantiene fuerte y continua, la oferta se ha visto negativamente afectada por las alteraciones causadas por la crisis en el mar Rojo. Estas alteraciones incluyen viajes cancelados, rutas más largas, escasez de equipos y retrasos, lo que ha provocado una mayor congestión en varios puertos clave de Asia y Oriente Medio.
Este desequilibrio entre oferta y demanda ha tenido un impacto inmediato y significativo en las tarifas de flete, según Clerc. Además, asegura que la situación no mejorará pronto debido a las continuas amenazas a los buques comerciales en el mar Rojo y los crecientes cuellos de botella en la cadena de suministro. Por esta razón, se necesitará más capacidad de la esperada para resolver estos problemas y estabilizar la cadena de suministro global. Esta reevaluación ha llevado a la empresa a mejorar sus perspectivas financieras para el resto del año.
A pesar de estas revisiones positivas, Maersk destaca que las condiciones comerciales siguen sujetas a una volatilidad mayor de lo normal debido a la incertidumbre sobre la situación del mar Rojo y la falta de claridad en la oferta y demanda futuras.


