Isabel Pardo de Vera, exsecretaria de Estado del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) y expresidenta de ADIF, participó en el último almuerzo-debate organizado por el Propeller Club de Algeciras, ofreciendo una conferencia sobre las oportunidades de gestión de infraestructuras en el Campo de Gibraltar y la provincia de Cádiz.
Gerardo Landaluce, presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, se encargó de la presentación, a la vez que Carlos Fenoy, presidente de la Cámara de Comercio del Campo de Gibraltar, actuó como moderador del debate, profundizando en los valores personales y profesionales de la ponente, destacando “la brillante trayectoria de esta excelente profesional con una visión amplia del contexto y el entorno”. También elogió “sus habilidades de liderazgo en el trabajo en equipo, su vocación por el servicio público y su sólido sentido del deber en sus diversas responsabilidades al frente de organizaciones públicas”.
Durante su intervención, Isabel Pardo de Vera, exsecretaria de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, abogó por la implementación de una política de Estado para el Campo de Gibraltar, enfatizando “su potencial económico y geopolítico de primer nivel”. En este sentido, mencionó la necesidad de “un proyecto transversal y estratégico que integre aspectos económicos, sociales y de sostenibilidad para aprovechar el potencial de esta área y su sólido entramado empresarial, así como para abordar las deficiencias en infraestructuras”.
Bajo el mensaje “Campo de Gibraltar, campo de sueños”, la ponente compartió sus reflexiones personales, aclarando que actualmente no ocupa ningún cargo público. En su discurso, abordó diversos temas de manera relajada, demostrando un profundo conocimiento de las necesidades de la región de Gibraltar. A lo largo de su intervención, instó repetidamente a la coordinación entre distintas administraciones para abordar cuestiones prioritarias como el aislamiento ferroviario, las deficiencias de capacidad en la autovía A-7 o la falta de agilidad en el Puesto de Control Fronterizo del Puerto de Algeciras.



