La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido un informe en el que propone mejorar las ayudas al transporte ferroviario de mercancías por perturbaciones extraordinarias en el tráfico. En su informe, emitido a petición del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, la CNMC analiza el proyecto de orden por el que se aprueban las bases reguladoras para la concesión de ayudas por perturbaciones extraordinarias de tráfico en el transporte ferroviario de mercancías. El objetivo de esta norma es el de compensar a los operadores ferroviarios de mercancías por los costes que les ocasionan las obras en la Red Ferroviaria de Interés General.
Entre los efectos adversos que afrontan los operadores de mercancías por las perturbaciones del tráfico se encuentran los sobrecostes monetarios y materiales. Estos pueden suponer la sustitución del ferrocarril por otros modos de transporte. En este sentido, la CNMC recuerda que la cuota modal del transporte de mercancías en España está entre las más reducidas de la Unión Europea. De hecho, la iniciativa Mercancías 30 del Ministerio de Transportes tiene como objetivo aumentarla hasta el 10 % en 2030. Las ayudas planteadas no afectan a toda la infraestructura española de vías férreas, sino a la Red Ferroviaria de Interés General, es decir, la parte de la red ferroviaria que es de interés estatal para satisfacer la demanda de transporte.
El informe de la CNMC recoge una serie de recomendaciones de mejora al proyecto de orden ministerial. En primer lugar, recuerda que las ayudas públicas no deben desincentivar a los operadores ferroviarios ni al administrador de las infraestructuras ferroviarias (Adif) para que desarrollen comportamientos eficientes. Por ello, insiste en que el sistema de ayudas apoye los esfuerzos de Adif para minimizar las perturbaciones en los tráficos ferroviarios y mejorar la planificación de las incidencias comunicándolas de forma temprana a los operadores ferroviarios.
Al respecto, la CNMC sugiere ampliar el ámbito de aplicación de las ayudas, incluyendo nuevos supuestos que, por su analogía, se entiende que deberían ser subvencionables, como, por ejemplo, haber sufrido retrasos al realizar el itinerario.



