Ecologistas del Campo de Gibraltar han recordado el impacto que tienen las anillas de plástico en los ecosistemas marinos, concretamente en los peces, al afirmar que la Bahía de Algeciras no escapa de la grave problemática debido a que la contaminación que provoca el plástico en el mar y los océanos no parece disminuir.
Más de las dos terceras partes del planeta están cubiertas de agua. Esto significa que debido a la contaminación por plástico los ecosistemas de cada una de esas zonas continúan en riesgo. Antes de degradarse, los plásticos pueden afectar a la fauna marina y provocar daños graves a los animales como la muerte por asfixia.
La fauna marina ingiere en muchas ocasiones lo que se deposita en el mar, además de que este material en otras ocasiones flota en la superficie o se hunde, hasta el punto de que el 99% del total de plástico que entra en los océanos se termina acumulando en las grandes profundidades.
La producción anual de plástico supera los 300 millones de toneladas. Este volumen de producción satisface una demanda que crece de manera muy simple por el aumento progresivo de la población mundial.



