El puerto gijonés de El Musel ha cerrado 2020 con un movimiento a través de sus instalaciones de 16.103.571 toneladas, lo que supone un descenso del 7,3 por ciento respecto al ejercicio anterior.
Según ha informado la Autoridad Portuaria de Gijón, la bajada la achacan a un año marcado por la crisis sanitaria y, en el caso de la dársena gijonesa, «por el fuerte impacto del proceso de descarbonización, así como el ajuste productivo de la producción siderúrgica en el Principado», han explicado.
Todo ello pese a que ha habido apartados con crecimientos muy significativos, como es el caso de los graneles sólidos a través de los muelles comerciales -el 42,5%-, en el que el movimiento de carbón ha sido el protagonista al duplicar el movido en 2019 y alcanzar los 4.346.866 de toneladas, que supone un incremento del 102%.
Por su parte, el movimiento de contenedores ha continuado con su tendencia al alza, y marca nueva cifra récord con 84.809 TEUS, un crecimiento en el que ha sido relevante la llegada de una nueva línea, así como el desvío puntual de esta modalidad de tráfico debido al conflicto habido en el puerto de Bilbao.



