El anuncio de la apertura de fronteras por parte del Gobierno de España a partir de los primeros días de julio hace albergar algo de esperanza al sector turístico del país, de cara a afrontar un verano que, en cualquier caso, no dejará de ser atípico por la crisis del coronavirus.
En el Campo de Gibraltar, la combinación de extranjeros y vacaciones nos lleva a hablar de Operación Paso del Estrecho, el mayor movimiento migratorio regulado del mundo, cuya celebración aún está en el aire, aunque, el pasado martes, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, ya anunció que su inicio no será, como de costumbre, el día 15 de junio.
A partir de ahí, todo son conjeturas y nadie se atreve a decir qué va a ocurrir, ya que ni el Gobierno español ni el Reino de Marruecos, que son los dos países fronterizos que participan de manera más directa, han dicho su última palabra sobre su celebración y las posibles fechas.
Al menos el que preside Pedro Sánchez ha avanzado en algunas cuestiones como la eliminación del periodo de cuarentena para todos los que pisen nuestro territorio, por lo que la llegada de visitantes es más que probable para el próximo mes de julio, aunque no tan masiva como en veranos anteriores.



