El Gobierno de España ha acordado este jueves el cierre de todos los hoteles y alojamientos turísticos similares en el plazo máximo de una semana como complemento a las medidas puestas en marcha para tratar de contener la expansión del nuevo coronavirus.
El Ministerio de Sanidad publicaba a última hora de este jueves esta norma en un Boletín Oficial del Estado (BOE) extraordinario en el marco de la declaración del estado de alarma por el impacto del COVID-19.
En la norma se establece esta medida preventiva para todos los hoteles y alojamientos similares, alojamientos turísticos y otros de corta estancia, campings, aparcamientos de caravanas y otros establecimientos similares, ubicados en cualquier parte del territorio nacional.
Sin duda, una medida que supone un nuevo varapalo para un sector muy importante en la economía española y que ya venía padeciendo los estragos de la crisis sanitaria, al menos, es lo que se desprende de las palabras de Susana Ruiz, directora de Hotel Alborán. «Nosotros ya desde el sábado no hemos aceptado a nuevos clientes, a la espera de que se marcharan los últimos que teníamos, y desde el mismo domingo comenzamos a dar vacaciones al personal, festivos, devoluciones de días pendientes… y se mantenía el personal de recepción y mantenimiento, pero a partir de ahora las cosas cambian», confiesa.




