El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha publicado un estudio que reevalúa el impacto del calentamiento marino sobre las comunidades de peces del Mediterráneo español, revelando que el proceso de tropicalización no es homogéneo ni lineal. Aunque se confirman cambios significativos en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, el fenómeno no se observa con claridad en la zona levantino-balear, a pesar del notable incremento térmico registrado en las últimas décadas.
El trabajo, liderado por el oceanógrafo Manuel Vargas-Yáñez desde el Centro Oceanográfico de Málaga del IEO-CSIC, ha sido publicado en la revista Journal of Marine Science and Engineering. Por primera vez, el análisis se apoya en series históricas de las campañas de evaluación de recursos pesqueros del IEO, junto con un amplio conjunto de datos de temperatura procedente de bases internacionales y de los programas de monitorización del propio Instituto.
“Nuestros resultados muestran que la tropicalización no es tan simple como pensar que el mar se calienta y llegan peces tropicales”, explica Vargas-Yáñez. “En algunas regiones aparecen especies adaptadas a aguas más cálidas, pero en otras detectamos llegadas de peces de aguas frías o procedentes de otras zonas del Mediterráneo. El calentamiento es solo una parte de la historia”.
En el Estrecho y Alborán, el estudio confirma la presencia de especies con una tolerancia térmica claramente superior a la de los peces nativos, como el pez león (Pterois miles), el tiburón ballena (Rhincodon typus) o especies tropicales atlánticas como Paranthias furcifer. Sin embargo, en la región levantino-balear se han registrado nuevas especies asociadas a aguas frías o incluso especies previamente desconocidas para la ciencia, lo que descarta una tropicalización generalizada.



