La Junta de Andalucía ha completado la renovación de los ocho pantalanes de la dársena deportiva del puerto de Roquetas de Mar (Almería) y la mejora del foso de varadero, una intervención con un presupuesto próximo a los 2,5 millones de euros. El consejero de Fomento y Movilidad, Mario Muñoz-Atanet, visitó las instalaciones acompañado del alcalde del municipio, Gabriel Amat, y del delegado del Gobierno de la Junta en Almería, Francisco Góngora, para conocer el estado de las obras, que a la fecha de la visita presentan un grado de ejecución del 93%.
Los trabajos han abordado dos actuaciones complementarias. Por un lado, la remodelación estructural de los ocho pantalanes fijos de hormigón que articulan la dársena deportiva, con una superficie total de 6.200 metros cuadrados y 245 puntos de atraque de gestión directa. Por otro, la construcción de un nuevo foso de varadero de siete metros de ancho por 20 metros de largo, dimensionado para admitir las esloras y mangas de la flota que opera en el puerto. La solución técnica del foso se apoya en dos brazos de hormigón en masa cimentados sobre banquetas de piedras de escollera de 500 kilogramos, un sistema pensado para resistir el esfuerzo hidráulico y las cargas puntuales generadas por las embarcaciones durante las maniobras de izado y botadura.
En la renovación de los pantalanes se ha mantenido la tipología existente, que se implantó hace casi dos décadas y que resuelve el atraque mediante tableros de placa alveolar pretensada diseñados específicamente para el medio marino. Se trata de una solución habitual en instalaciones deportivas por su comportamiento frente a la corrosión y por la facilidad de sustitución modular en caso de rotura, un factor relevante en un puerto expuesto a temporales de levante. Los 245 puntos de atraque de gestión directa son los que la Agencia Pública de Puertos de Andalucía comercializa sin concesión a terceros, y su renovación afecta directamente al servicio prestado a los usuarios habituales y a los tránsitos de temporada.
La actuación queda pendiente del dragado del interior de la dársena, un trabajo necesario para restablecer los calados y facilitar la navegabilidad de las embarcaciones que operan en el puerto. Los dragados de mantenimiento son una intervención recurrente en los puertos deportivos del litoral andaluz, sometidos al aterramiento por transporte sólido de la deriva litoral y por el aporte de sedimentos de los cauces cercanos. En puertos abiertos al Mediterráneo, además, la orientación de la bocana condiciona la periodicidad con que hay que reponer calados en muelles y accesos.




