A.P. Moller - Maersk ha iniciado el despliegue de una nueva generación de dispositivos de conectividad IoT (Internet de las Cosas, por sus siglas en inglés) para su flota de contenedores refrigerados, conocidos en el sector como reefers. El objetivo de la naviera danesa es instalar estos equipos en la totalidad de sus unidades a lo largo de los próximos años. Hasta el momento, la compañía ha completado la instalación en aproximadamente el 30% de su flota total.
El proyecto llega tras años de convivencia con varias generaciones de dispositivos distintos a bordo de los buques de Maersk, una circunstancia que, según explica la compañía, dificultaba ofrecer una experiencia homogénea a los clientes. La renovación busca precisamente estandarizar el equipamiento y unificar el flujo de datos que reciben los usuarios de transporte refrigerado, desde el momento en que la mercancía se precinta en el contenedor hasta su entrega en destino.
«Dado que el acceso en tiempo real y la disponibilidad de los datos son cada vez más críticos para nuestros clientes de la cadena de frío, el despliegue de estos dispositivos IoT de nueva generación les garantizará un flujo de información mucho más fiable durante todo el trayecto del contenedor», ha explicado Bruce Marshall, director de Carga Refrigerada de Maersk.
La actualización de los reefers se apoya en un trabajo previo de la naviera: la instalación de una nueva plataforma digital de conectividad a bordo de 450 buques, cuyo despliegue se encuentra ya en su fase final. Según Maersk, esa infraestructura constituye la base sobre la que se construyen ahora las nuevas capacidades de seguimiento y gestión de la carga refrigerada.
«La nueva plataforma digital de nuestra flota ha construido una base sólida para el futuro. El siguiente paso es sustituir todos los dispositivos IoT actuales de nuestra flota de reefers por la tecnología de última generación, un trabajo que ya hemos iniciado. Tras años operando con varias generaciones de dispositivos, esta actualización nos permitirá estandarizar los equipos y ofrecer una experiencia de cliente mucho más consistente», ha añadido Marshall.
El transporte de mercancías bajo temperatura controlada exige un seguimiento constante de variables como la temperatura interior del contenedor, la humedad o posibles interrupciones en la cadena de frío, ya que cualquier desviación puede comprometer la calidad de la carga, especialmente en productos perecederos como alimentos frescos, farmacéuticos o material biológico. Los dispositivos IoT instalados en los reefers permiten transmitir estos datos en tiempo real a lo largo de toda la ruta, de manera que tanto la naviera como el cliente puedan monitorizar el estado de la mercancía sin necesidad de inspecciones físicas.
Desde 2019, Maersk ofrece a sus clientes acceso a Captain Peter, una herramienta de visibilidad que permite seguir la carga desde el sellado del contenedor hasta su entrega en el destino final. La renovación de los dispositivos IoT, según la compañía, sentará las bases para ampliar las funcionalidades de este servicio en el futuro.
«Para los clientes de transporte refrigerado, la certeza de que los datos están siempre disponibles es crucial. Esa experiencia mejorará de forma notable una vez que toda nuestra flota de reefers esté equipada con los dispositivos de conectividad más avanzados», ha señalado Marshall. El directivo ha añadido que la actualización «aportará los bloques de construcción necesarios para introducir nuevas funcionalidades» en la oferta a clientes.
En este sentido, Maersk ha planteado como objetivo transformar su producto actual, centrado en la visibilidad de la carga, en una herramienta capaz de interpretar los datos recogidos y ofrecer recomendaciones de actuación a los clientes. «Queremos dar un giro a nuestra oferta actual para que deje de ser un simple producto de visibilidad y se convierta en una herramienta inteligente que ayude a los clientes a interpretar los datos y les proporcione recomendaciones de actuación», ha concluido Marshall.
El transporte de carga refrigerada representa un segmento relevante dentro del negocio de contenedores de Maersk, con clientes en sectores como la alimentación, la farmacéutica y otras industrias que dependen de cadenas logísticas con temperatura controlada. La sustitución de los dispositivos IoT se enmarca dentro de un proceso más amplio de digitalización que la naviera ha ido desarrollando en los últimos años sobre su flota, con el objetivo declarado de mejorar la trazabilidad y la fiabilidad del dato a lo largo de toda la cadena de suministro. Maersk no ha precisado un calendario concreto para completar la instalación en el 70% restante de la flota de reefers.