El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha presentado este jueves en Sant Feliu de Guíxols la Campaña de Verano de Seguridad Náutica 2026, una iniciativa que tiene como objetivo concienciar sobre la necesidad de cumplir las normas de seguridad establecidas para las motos de agua y fomentar las conductas cívicas entre sus usuarios. La campaña está promovida por la Dirección General de la Marina Mercante y Salvamento Marítimo bajo el lema «En la moto náutica, sensatez» y el hashtag #SensatezEnElMar, y cuenta con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (Anen) y la Guardia Civil.
La iniciativa busca reducir el número de emergencias en el conjunto del litoral, que en 2025 se incrementaron un 11% respecto al año anterior, así como disminuir los expedientes sancionadores que abren las capitanías marítimas, que superaron el pasado año el 20% del total de expedientes graves tramitados, un porcentaje que se mantiene al alza desde 2020.
La difusión de la campaña en Cataluña responde a la concentración de incidentes registrados en su litoral: el 30% del total de emergencias relacionadas con motos de agua atendidas por Salvamento Marítimo tuvieron lugar en este territorio, y el porcentaje de emergencias con este tipo de embarcaciones se incrementó en un solo año casi un 10% en la comunidad. En 2025, el centro de Salvamento Marítimo de Barcelona —que aglutina las capitanías marítimas de Barcelona y Palamós— fue el que más emergencias de este tipo atendió en todo el país, con 17 actuaciones, mientras que el de Tarragona ocupó la tercera posición, con 10 actuaciones. En conjunto, Cataluña sumó 27 emergencias atendidas por Salvamento Marítimo relacionadas con motos de agua durante el pasado ejercicio.
En la Capitanía Marítima de Palamós, las denuncias vinculadas a motos de agua representaron en 2025 el 17% del total tramitado, una cifra elevada que se explica por la intensa actividad de las embarcaciones de recreo en este entorno. Las principales causas de emergencia están relacionadas con la navegación a la deriva y sin propulsión, mientras que las infracciones más habituales corresponden a la navegación en zonas de baño balizadas; la circulación a velocidades excesivas y maniobras temerarias en zonas de baño no balizadas, con riesgo para los bañistas; la velocidad inadecuada en los canales habilitados para la entrada y salida de embarcaciones; el gobierno de la moto sin la titulación exigida; su pilotaje por menores de edad sin la autorización necesaria; o la navegación sin que los ocupantes lleven puesto el chaleco salvavidas homologado.




