La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha manifestado su firme rechazo a las pretensiones de determinadas organizaciones europeas que presionan para modificar la vigente Directiva europea 96/53/CE sobre pesos y dimensiones, con el objetivo de permitir el transporte transfronterizo generalizado de 44 toneladas entre Estados miembros que ya contemplen este límite a nivel interno. Para la patronal, esta medida perjudicaría gravemente a las empresas de transporte españolas y rompería la igualdad de condiciones en el mercado único.
La legislación comunitaria ha mantenido, durante casi dos décadas, el límite de 40 toneladas para el transporte internacional por carretera en la Unión Europea. Aunque varios países han elevado este límite en sus respectivos territorios, como es el caso de España, las operaciones transfronterizas por encima de las 40 toneladas siguen estando prohibidas. La modificación de la directiva que se encuentra actualmente en trámite a nivel europeo es el marco en el que se inscribe este debate.
Frente a esta propuesta, Fenadismer defiende que la reforma de la directiva de pesos y dimensiones debe mantener el criterio de permitir mayores tonelajes transfronterizos exclusivamente a los vehículos eléctricos de cero emisiones, como una vía que considera justa para compensar parcialmente el peso adicional de sus baterías.
El principal motivo de oposición que señala la federación radica en lo que considera una absoluta falta de armonización de las normativas nacionales en aspectos que van más allá del simple peso. A juicio de Fenadismer, permitir el cruce de fronteras basándose únicamente en que ambos países aceptan las 44 toneladas expondría a los transportistas españoles a regulaciones técnicas incompatibles con las de su país de origen.



