España afronta un momento decisivo para redefinir su papel en el ámbito marítimo, según se ha puesto de manifiesto en las sesiones de apertura del 65º Congreso Internacional de Ingeniería Naval e Industria Marítima, donde expertos del sector han coincidido en que el liderazgo futuro dependerá de la capacidad de combinar innovación tecnológica, regulación eficiente y visión estratégica.
El encuentro ha abordado áreas clave como la defensa naval, la pesca, las energías marinas, la economía azul y el transporte marítimo, subrayando una transformación profunda del sector impulsada por los avances tecnológicos, los desafíos regulatorios y la necesidad de atraer talento cualificado.
En el ámbito de la defensa, el almirante Nicolás Lapique Martín ha destacado la evolución de España desde una dependencia tecnológica hacia el desarrollo de capacidades propias, especialmente en el programa de submarinos S-80.
Según ha explicado, durante décadas la industria nacional construyó bajo diseños extranjeros, pero a partir de los años 90 inició un proceso de adquisición de conocimiento que ha culminado en el desarrollo del submarino S-80. Este proceso, ha señalado, ha sido complejo y ha requerido reforzar la formación, el rigor técnico y la disciplina en el diseño.



