El Gobierno de Gibraltar hizo público el informe oficial de la investigación sobre el accidente ocurrido el 20 de mayo de 2025 a bordo del buque cisterna MT Nisyros, mientras realizaba operaciones de suministro de combustible en aguas próximas al Peñón. Un tripulante perdió la vida tras sufrir graves lesiones al operar el molinete de amarre de proa por babor.
Según detalla el informe, el hombre falleció tras quedar atrapado en el tambor del molinete, un suceso que la investigación atribuye a una combinación de fallos operativos, decisiones de dotación de personal y posibles prácticas inseguras a bordo.
Fallo en la composición del equipo y procedimientos no respetados
El documento revela que la composición del equipo de amarre de proa no cumplía con lo establecido en el manual de operaciones del buque. Además, ningún oficial fue asignado a supervisar el puesto de proa, una decisión influida en parte por la necesidad de cumplir con la normativa sobre horas de trabajo y descanso.
La investigación concluye que el tripulante fallecido operaba el molinete mientras intentaba simultáneamente comprobar el correcto enrollado del cabo en el tambor, una práctica contraria a los procedimientos de seguridad.
Asimismo, se señala que la naturaleza rutinaria del trabajo pudo generar cierta complacencia entre los miembros de la tripulación, reduciendo la atención necesaria en operaciones de riesgo. El equipo investigador también considera posible que la palanca de activación del molinete se encontrara bloqueada en posición de funcionamiento mediante un clip de seguridad o incluso mediante un dispositivo ajeno al equipo.
En esas circunstancias, el tripulante habría quedado enredado con un tramo de cabo flojo demasiado cerca del tambor, lo que probablemente provocó que fuera arrastrado por los pies hacia el interior del mecanismo en movimiento.
Entre las recomendaciones emitidas, el informe destaca la necesidad de revisar la capacidad de respuesta de emergencia del puerto, con el fin de garantizar que los servicios médicos puedan acceder de forma rápida a buques fondeados. El objetivo es establecer un sistema sostenible y seguro que asegure atención médica eficaz para todas las embarcaciones dentro de las aguas territoriales británicas de Gibraltar.