El buque portacontenedores Marie Maersk, de bandera danesa y con capacidad para 19.076 TEU, ha retomado el 24 de agosto su viaje hacia el este bordeando el cabo de Buena Esperanza después del incendio declarado en uno de sus contenedores. La decisión se adoptó tras una serie de inspecciones técnicas en las áreas afectadas, realizadas en coordinación con las autoridades y la sociedad de clasificación, que concluyeron que las condiciones permitían la continuidad del trayecto.
El siguiente puerto de escala está aún pendiente de confirmación, según informó Maersk, que prevé anunciarlo una vez quede definido. La compañía indicó que, en función del lugar más adecuado para gestionar los contenedores dañados y reducir posibles alteraciones en la red de servicios, el buque podría efectuar una escala intermedia. Además, se han establecido planes de contingencia que contemplan modificaciones en la ruta si fuese necesario.
Un equipo externo de bomberos continúa a bordo para garantizar el control total de la situación, acompañado de protocolos adicionales de seguridad que permanecerán activos durante la travesía. “Nuestro objetivo es asegurar el transporte de la carga en condiciones seguras y cumplir con las entregas de mercancías en el estado previsto”, señaló la naviera.
El incidente se originó el 13 de agosto, cuando la tripulación detectó humo en varios contenedores durante la ruta entre Róterdam (Países Bajos) y Tanjung Pelepas (Malasia). Desde el primer momento se confirmó que la dotación del buque estaba a salvo y que todos los sistemas esenciales, como la maquinaria, el timón y la navegación, funcionaban sin alteraciones.



