Marruecos ha iniciado el procedimiento para ubicar una terminal de gas natural licuado (GNL) en las proximidades de la ciudad mediterránea de Nador. El Ministerio de Energía del país ha presentado una manifestación de interés con el fin de identificar posibles emplazamientos y operadores interesados en el desarrollo de esta nueva infraestructura energética.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia destinada a diversificar un sector energético que actualmente depende en gran medida del carbón. Además de esta terminal de GNL, el Gobierno marroquí continúa desarrollando su plan de energías renovables con el objetivo de alcanzar un 52% de capacidad instalada procedente de fuentes limpias antes del año 2030, frente al 45% actual.
La futura terminal estará conectada tanto al gasoducto existente entre Marruecos y España como a zonas industriales situadas en Mohammedia y Kenitra, en el noroeste del país, según ha informado el ministerio en un comunicado. Esta conexión permitirá integrar el nuevo suministro de GNL en la red gasista nacional, optimizando su distribución para usos industriales y de generación eléctrica.
Según las previsiones del Ministerio de Energía, las necesidades nacionales de gas natural aumentarán de 1.000 millones de metros cúbicos (bcm) actuales a 8 bcm en 2027. Este incremento responde al creciente papel que el gas desempeña en la transición energética del país, así como al desarrollo industrial.




