La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) ha reiterado su compromiso con la descarbonización del transporte marítimo, en línea con los objetivos climáticos de la Unión Europea para alcanzar la neutralidad en emisiones en 2050. Según la entidad, aunque las medidas de eficiencia energética, el uso de electricidad en puerto (onshore power supply) y la incorporación de combustibles de transición permitirán cumplir los primeros objetivos de reducción de emisiones, será necesario un despliegue más amplio de combustibles alternativos para consolidar el proceso en el largo plazo.
Ante esta perspectiva, los puertos europeos han comenzado a prepararse para responder a una demanda creciente por parte del sector marítimo y facilitar la entrada de nuevos actores en el suministro de combustibles con baja o nula huella de carbono. ESPO ha subrayado que las autoridades portuarias deben identificar zonas aptas para el abastecimiento seguro de estos nuevos combustibles, realizar evaluaciones de riesgos adaptadas al entorno portuario e implementar normativas específicas para su manipulación. Estas tareas se alinean con la función esencial de los gestores portuarios de garantizar la seguridad de las operaciones, un ámbito en el que los puertos europeos ya han desempeñado un papel de liderazgo.
Además, la organización ha destacado el papel de los puertos como plataformas de colaboración, promoviendo el diálogo entre navieras, proveedores energéticos y otros agentes implicados en la cadena de suministro. Esta función de articulación permite avanzar en proyectos piloto, pruebas operativas y el desarrollo de corredores verdes, ya en funcionamiento en distintas rutas del continente.
Desde la perspectiva de ESPO, será la demanda efectiva de estos nuevos combustibles la que genere un entorno propicio para que los proveedores realicen las inversiones necesarias. No obstante, ha advertido que esta dinámica no será homogénea en todo el sistema portuario europeo. Algunos puertos, por sus características geográficas, limitaciones urbanas o volumen de tráficos, no resultan atractivos para el mercado del bunkering y solo podrán ofrecer este servicio de forma esporádica. En cambio, aquellos enclaves con una fuerte concentración industrial o que actúan como nodos energéticos disponen de mayores capacidades para atraer inversiones y diversificar los usos de la energía.



