El Gobierno chino ha instado a Estados Unidos a detener las restricciones propuestas contra los sectores marítimo, logístico y de construcción naval del país asiático, argumentando que tales medidas perjudicarían los intereses comerciales y portuarios de EE.UU.
El Ministerio de Comercio de China ha respondido a la reciente decisión de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que el pasado viernes anunció que solicitará comentarios públicos sobre nuevas sanciones contra China. Entre estas medidas, enmarcadas en la sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense, se contempla la imposición de tarifas portuarias.
Según el comunicado del Ministerio chino de Comercio, estas sanciones no contribuirían a la revitalización de la industria naval estadounidense. Por el contrario, aumentarían los costos de transporte en rutas marítimas vinculadas a EE.UU., intensificarían la presión inflacionaria interna y reducirían la competitividad de sus productos a nivel global. Asimismo, Pekín ha señalado que la medida afectaría a los puertos, operadores portuarios y trabajadores del sector en territorio estadounidense.
China ha recordado que en EE.UU. existe una fuerte oposición a estas restricciones y que diversos países y organizaciones han manifestado su descontento con la investigación llevada a cabo por la USTR desde marzo de 2023. En este contexto, el Ministerio chino de Comercio ha reiterado su llamado a Washington para adoptar un enfoque «racional y objetivo», dejando de responsabilizar a Pekín por los problemas internos de desarrollo industrial.




