Exolum ha puesto en marcha en el puerto de Immingham, el más grande de Reino Unido en cuanto a transporte de mercancías, un proyecto para transportar y almacenar hidrógeno verde a escala comercial, utilizando infraestructuras ya existentes y portadores orgánicos líquidos de hidrógeno (LOHC). Este proyecto se ha convertido en el primero de su clase a nivel mundial, según ha informado la compañía.
Los portadores orgánicos líquidos de hidrógeno (LOHC) son compuestos que permiten absorber y liberar hidrógeno mediante reacciones químicas, lo que los convierte en un medio práctico para el transporte y almacenamiento del hidrógeno. La implementación de este sistema podría transformar la industria al facilitar el aprovechamiento de las infraestructuras de combustibles fósiles ya establecidas, permitiendo que el hidrógeno verde se distribuya de manera más rápida y flexible en función de la demanda.
La empresa ha subrayado que este enfoque permitirá que las infraestructuras de almacenamiento se ubiquen estratégicamente cerca de zonas con alta demanda prevista de hidrógeno, como puertos o áreas industriales, optimizando así el desarrollo de la infraestructura de hidrógeno. Ignacio Casajús, líder de estrategia y crecimiento global en Exolum, ha destacado la importancia de este proyecto pionero al considerarlo “una solución realista, segura y económica para distribuir hidrógeno verde según la demanda existente”. Además, Casajús ha señalado que la compañía espera que esta iniciativa contribuya significativamente a la descarbonización de la economía y a la diversificación de las fuentes de energía.
Apoyo financiero del gobierno británico
El proyecto ha recibido una subvención de 505.000 libras (aproximadamente 606.130 euros) del Gobierno británico a través del programa “Hydrogen Storage and Distribution Supply Chain Collaborative R&D”, liderado por Innovate UK. Este apoyo financiero permite a Exolum desarrollar una fase de prueba que incluirá el transporte de 400 metros cúbicos de LOHC, equivalentes a 20 toneladas de hidrógeno, a lo largo de una tubería de 1,5 kilómetros que conectará las instalaciones de Immingham East y West en la región de Humber.


