La Estación Ambiental Madrevieja, ubicada cerca del Parque Energético San Roque y gestionada por la Fundación Cepsa y Ornitour, ha cumplido 10 años desde su apertura al público, destacándose como un refugio de biodiversidad con más de 100 especies de aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Este espacio se ha convertido en un valioso ecosistema gracias a sus esfuerzos en la recuperación y conservación de humedales.
David Barros, gerente de Ornitour, ha subrayado la importancia de estos proyectos de recuperación de humedales, destacando su alta biodiversidad y capacidad para fijar carbono, cruciales para la mitigación del cambio climático. El proyecto, iniciado en 2008, incluyó la creación de dos grandes lagunas artificiales repobladas con vegetación y la restauración del hábitat del acebuchal, un tipo de olivo silvestre, siendo Cádiz una de las zonas más importantes de España para estos árboles.
La apertura al público en 2014 marcó un hito en la historia de la Estación, permitiendo a los visitantes conocer de cerca estos ecosistemas recuperados. Desde entonces, se han registrado casi 14.500 visitas, reflejando el interés y la importancia de este espacio natural.
En abril, la Fundación Cepsa y Ornitour presentaron un proyecto de biodiversidad para la recuperación del galápago europeo, en el que han estado trabajando durante más de un año. «Este proyecto incluye la creación de instalaciones específicas para proteger a las crías de galápagos de los depredadores, logrando en su primer año el nacimiento de 16 galápagos pequeños», explica David Barros, que continúa comentando que «estas crías permanecerán en la instalación al menos un año más para asegurar su crecimiento y disminuir la mortalidad al ser liberadas».




