Ita Sosa culmina en los próximos meses su ciclo laboral en la Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP). La primera guardamuelles de España se jubilará con la satisfacción de haber marcado un camino hacia la igualdad de género en la Policía Portuaria -a la vista de las cifras, muy poco transitado todavía- que hoy ha reconocido la entidad.
Treinta y nueve años después de obtener la plaza de guardamuelles, en 1982, Sosa reivindica su impronta. “En mis años de patrulla he dialogado mucho para entender y resolver los problemas a pie de muelle, eso no es ser ‘blandita’, sino empática”, manifiesta.
La celebración del 8 de marzo se ha focalizado en la Policía Portuaria, al ser el colectivo de la APLP con menor presencia de mujeres, siendo además casi la mitad de la plantilla de la entidad. En Gran Canaria trabajan en la actualidad tres mujeres policías portuarias (el 0,04 por ciento del colectivo en la isla), en Fuerteventura otras tres (el 16 por ciento del colectivo en el Puerto de Puerto del Rosario) y en Lanzarote cinco (el 26 por ciento del colectivo en el Puerto de Arrecife).
Con este pequeño reconocimiento al que asistieron, además de Ita Sosa, el director de la APLP, Francisco Trujillo; la jefa de Recursos Humanos y Organización, Carmen Gloria Rodríguez; el jefe de Operaciones Terrestres y Policía Portuaria, Ricardo Martín; y las agentes Rosa María Jiménez y Ana Vanesa Medina, la APLP visibiliza el camino recorrido hacia la igualdad laboral en la entidad y pone el acento en el trecho que queda por avanzar globalmente, pero en especial en algunos colectivos como el de la Policía Portuaria, cuyo peso en el total de la plantilla de la entidad determina el mayor o menor grado de equilibrio entre trabajadores y trabajadoras.



