La eficiencia energética es una constante en Cepsa, ya que es un componente fundamental para certificar la sostenibilidad y por eso los proyectos relacionados con esta área han supuesto gran parte de la inversión total de la Compañía en sus centros industriales de San Roque (Cádiz) y Palos de la Frontera (Huelva) en 2020, la cual llegó a los 402 millones de euros.
En el caso de la Refinería Gibraltar-San Roque, las inversiones se han destinado a las paradas realizadas a lo largo del año para mantenimiento y mejoras operativas, correspondiendo el 70% de la inversión a proyectos de eficiencia energética de las unidades, incrementado la protección ambiental de las operaciones.
De otro lado, en la Planta Química Puente Mayorga, en San Roque, la inversión más destacada fue la del proyecto Detal, para la implantación de una innovadora tecnología, desarrollada por Cepsa y UOP (Universal Oil Products), para eliminar el ácido fluorhídrico en la fabricación de LAB, la materia prima de los biodetergentes, incrementado así la seguridad en el proceso y reduciendo drásticamente el impacto ambiental. Desde un punto de vista ambiental y de utilización de recursos, las ventajas de este proyecto se sustentan en un menor consumo de materias primas, menor producción de residuos generados y menor consumo de agua y electricidad.
En lo que respecta a la Refinería La Rábida (Huelva), las inversiones más importantes de 2020 estuvieron relacionadas también con la eficiencia energética y cuestiones ambientales, puntos prioritarios para Cepsa, como la desulfuración de naftas, para eliminar azufre en combustibles líquidos, y el Proyecto Esfera, de ampliación de capacidad de almacenamiento y mejora logística de LPGs (gases licuados). También hay que destacar la inversión para la reducción de emisiones de compuestos orgánicos volátiles en la carga de destilados en los barcos.



