Corren tiempos difíciles para cualquier empresa por la situación generada por el coronavirus, más cuando ésta cuenta con una plantilla importante y la eficacia en el desarrollo de su actividad depende de distintas áreas: administrativas y operativas.
Es el caso de Astilleros Cernaval, que ha reaccionado ante el momento actual de crisis sanitaria y social adaptándose a las recomendaciones dictadas desde el Gobierno de la nación y mandando a casa a parte de su plantilla, la que sí tiene opciones de seguir con el trabajo desde la distancia.
«Hemos tomado medidas de teletrabajo y, en la medida de lo posible, sin retrasar el ritmo de producción porque tenemos tres buques en reparación en estos momentos», confiesa Enrique Pérez, su director comercial.
«Todo el personal hemos hecho un cuadrante para que también podamos trabajar desde casa, en todos los departamentos, principalmente de oficina, como administración, recursos humanos, prevención, comercial, presupuestos… todas estas actividades que llevamos abajo en el dique se irán intentando hacer en turno corrido para evitar duplicar los trayectos», explica, por lo que «nosotros vamos a estar entre un 50 y un 66%, dependiendo del departamento, llevando a cabo teletrabajo», concreta.




