Una catástrofe ambiental similar a la que ocasionó el accidente del petrolero ‘Prestige’ hace 15 años podría volver a ocurrir de nuevo sin que España esté preparada para hacerle frente «con solvencia» mientras el petróleo «sigue viajando por los mares sin las suficientes medidas de seguridad», según ha denunciado la organización Greenpeace con motivo de la efeméride. La ONG advierte de que «no se ha aprendido la lección» y avisa de que es «solo una cuestión de tiempo» que ocurra otra marea negra, al tiempo que lamenta que la sentencia del caso fue «una carta blanca» para la industria petrolera, que sigue transportando hidrocarburos de forma insegura, porque el fallo, en su opinión, garantizó la impunidad a los delitos medioambientales.
Además, destaca que 15 años después no se ha elaborado un estudio integral de caracterización, evaluación y cuantificación de todos los impactos de la marea negra que aquel 13 de noviembre de 2002 afectó a 2.600 kilómetros de uno de los tramos «más ricos, diversos y productivos del litoral».
La responsable de Campañas de Greenpeace, María José Caballero, asegura que la «mala gestión» de la catástrofe ambiental que se hizo «desde el primer momento» ha seguido en el tiempo por lo que no se han podido aprender las lecciones necesarias «para que no se repita la misma historia». La ONG recuerda que las tres principales causas de la mala gestión fueron la decisión de alejar el buque, que «magnificó la catástrofe»; que la información de las administraciones fue escasa y «en ocasiones falsa» y, por último, que la «insuficiente valoración de la dimensión medioambiental del siniestro agrandó su impacto».
En cuanto a los efectos para la salud, indica que algunos estudios han confirmado riesgos para aquellos que se enfrentaron al vertido de fuel sin las medidas de protección adecuadas.



