La compañía Cepsa ha dado a conocer que, a lo largo de 2016, invirtió 12,1 millones de euros en mejoras medioambientales en sus centros de San Roque, donde se ha trabajado en la mejora de la eficiencia energética, consiguiendo una reducción significativa de las emisiones de SO2, CO2, NOx y partículas.
La petrolera ha llevado a cabo «con éxito», un año más, la certificación única del sistema de gestión ambiental conforme a la norma ISO 14001, así como la validación de las Declaraciones Ambientales conforme al Reglamento europeo número 1221/2009 y se ha verificado nuevamente la memoria ambiental del terminal marítimo de la compañía para dar cumplimiento a la Guía de Buenas Prácticas Ambientales de Puertos del Estado.
En cuanto a la seguridad, Cepsa ha subrayado que continúa con niveles bajos de Índice de Frecuencia en la Refinería Gibraltar-San Roque y la planta química de Puente Mayorga. El índice de frecuencia mide el número de lesionados con baja médica, por millón de horas trabajadas y ha sido de 1,35 en la refinería -un 70 por ciento más bajo que en 2006- y 1,38 en las plantas químicas -un 66 por ciento más bajo que en 2006. Un hecho, según la compañía, que se ha hecho posible gracias a la observación preventiva, la implantación de acciones correctoras, el cumplimiento riguroso de los planes de seguridad, la evaluación de los riesgos y la concienciación».
Las instalaciones de Cepsa en San Roque cuentan con la certificación internacional OHSAS 18.001 sobre sistemas de prevención de riesgos y se auditan anualmente más allá de los requisitos legalmente exigibles, contando incluso con procedimientos y aplicaciones informáticas de investigaciones propias. Además, durante 2016 se han impartido 23.950 horas de formación en seguridad.



