Los 243 empleados de Endesa que han adquirido un vehículo eléctrico particular a través del Plan de Movilidad Eléctrica de la compañía, han recorrido cerca de 2 millones de kilómetros en un año, lo que equivale a 47 veces la vuelta a la Tierra. Eso ha permitido evitar la emisión a la atmósfera de más de 260 toneladas de CO2, el consumo energético de más de 300 de hogares durante todo un año.
Endesa quiere con este plan ir rompiendo las barreras de entrada que toda nueva tecnología tiene entre los consumidores, y que en el caso de los vehículos eléctricos están relacionadas con la autonomía de las baterías; la infraestructura de recarga y el propio precio del coche. La empresa ha logrado ofrecer a sus empleados una propuesta de valor que ayuda a superar cada una de ellas.
Endesa tiene previsto aumentar la electrificación de su flota operativa y de su flota de representación, la de sus directivos. Está previsto que el 80% de su flota operativa utilice sistemas eléctricos para 2020, lo que unido al plan de movilidad para empleados podría llegar a sumar unos 3.000 vehículos eléctricos en la compañía.
Desde 2010, Endesa, en el marco de su plan de renovación de flotas, ha sustituido cerca del 30% de los vehículos de combustión de corto recorrido por vehículos híbridos y eléctricos. La compañía ha multiplicado por 4 el número de vehículos eléctricos puros en flota en los últimos seis años y va a incorporar otros 32 de aquí a final de año, con lo que acabará el año con 86 vehículos eléctricos puros.



