El aceite de oliva sigue al frente del ranking de productos agroalimentarios andaluces con mayor valor de exportación, tras superar los 1.425 millones de euros entre enero y mayo de 2026. Los datos, elaborados por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, sitúan la caída interanual en el 10,5% en valor, si bien el producto mantiene el primer puesto de la clasificación regional.
El segundo lugar corresponde a los pimientos frescos, que rozan los 768 millones de euros en los primeros cinco meses de este año. La partida acumula una subida del 9% en valor y del 1,5% en volumen respecto al mismo periodo de 2025, en línea con la buena marcha de las hortalizas de invernadero en los mercados europeos.
Las fresas frescas ocupan la tercera posición con más de 648 millones de euros exportados entre enero y mayo, casi un 2% más que en los mismos meses del año pasado. El volumen crece un 2,9% en comparación con 2025.
Los pepinos completan el cuarto puesto con cerca de 530 millones de euros. La comparación interanual arroja un incremento del 21% en valor y del 2,2% en peso, una de las mejores evoluciones de la clasificación.
Los tomates presentan también un comportamiento positivo en el plano económico, con una subida interanual superior al 15% que sitúa el valor exportado en 384,4 millones de euros. Los calabacines, en sexto puesto, superan ese porcentaje al ganar un 36,6% en valor hasta alcanzar los 285,6 millones de euros hasta mayo de 2026.
Cierran la clasificación de los diez principales productos agroalimentarios con mayor valor exportado las frambuesas (251,8 millones de euros), las aceitunas de mesa (casi 250 millones de euros), los aguacates (227,6 millones de euros) y los arándanos (216,2 millones de euros). El listado combina grasas vegetales, hortalizas de invernadero y frutas de temporada, un mosaico que refleja la diversidad productiva del campo andaluz y su orientación exportadora.
En conjunto, las exportaciones agroalimentarias de Andalucía entre enero y mayo de 2026 han superado los 3,4 millones de toneladas, con un valor de 8.165 millones de euros. El dato económico agregado supone un crecimiento del 1,6% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando el sector cerró un arranque también positivo en los mercados internacionales. El descenso del aceite de oliva convive así con la firmeza de las hortalizas y frutas frescas, que sostienen el saldo positivo del comercio agroalimentario andaluz en los cinco primeros meses del año.