A.P. Moller - Maersk ha puesto en marcha un servicio especializado de transporte terrestre de baterías de litio dentro de su red de carga por carretera en Norteamérica, Maersk Ground Freight. El nuevo servicio está diseñado para atender la demanda creciente de un transporte seguro, conforme a la normativa y fiable de baterías clasificadas como mercancía peligrosa de Clase 9 en todo el continente.
Según un análisis de Dataintelo sobre el mercado global de logística de baterías de litio en 2026, el gasto en transporte de este tipo de baterías en Estados Unidos se sitúa entre 2.400 y 3.000 millones de dólares, en un mercado en el que Norteamérica concentra el 27,3% de la cuota regional. La nueva capacidad sitúa a Maersk en condiciones de atender un segmento crítico y en rápida expansión de la cadena de suministro de la transición energética, en particular para clientes de los sectores del automóvil, el vehículo eléctrico y la fabricación avanzada.
La electrificación del transporte es uno de los cambios industriales que definen esta década, pero las baterías que la sustentan no se mueven solas: requieren una infraestructura logística segura, especializada y preparada para escalar. El nuevo servicio de Maersk Ground Freight supone una inversión directa en esa infraestructura, al extender la experiencia de Maersk en mercancías peligrosas del transporte marítimo y aéreo al transporte por carretera, y al construir la conexión que necesita la cadena de suministro de vehículos eléctricos en Norteamérica.
«La transición energética no consiste solo en lo que hace funcionar a un vehículo, sino en toda la cadena de suministro que hay detrás. Mover baterías de litio de forma segura y a gran escala requiere una infraestructura logística diseñada específicamente para ello, y eso es exactamente lo que hemos creado», ha explicado Bob Livingston, responsable de Operaciones de Maersk Ground Freight en Estados Unidos.
El programa se sustenta en estándares estrictos de admisión y documentación. Solo se aceptan baterías nuevas, quedando excluidas las unidades dañadas, defectuosas, retiradas del mercado, devueltas o consideradas residuo. El estado de carga (SOC) debe mantenerse entre el 10% y el 60% en todos los envíos de salida. Cada envío debe ir acompañado de documentación completa: ficha de datos de seguridad (SDS), declaración de mercancías peligrosas, resumen de ensayos UN 38.3, declaración del estado de carga y clasificación en vatios-hora. La red cuenta con conductores formados en el manejo de mercancías peligrosas (hazmat), sin que la normativa del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) exija para este servicio placas de señalización DOT ni la certificación CDL específica para mercancías peligrosas. El servicio ofrece además capacidad transfronteriza entre Estados Unidos, Canadá y México, con protocolos de cumplimiento normativo adaptados a cada jurisdicción.
Maersk Ground Freight presta transporte terrestre no contenerizado en toda Norteamérica, con servicios de carga completa (FTL), carga fraccionada (LTL), LTL especializado, transporte transfronterizo e intermediación de fletes. La red cuenta con más de 65 estaciones y siete centros regionales, y su cobertura alcanza más de 42.000 códigos postales estadounidenses. En Estados Unidos, el servicio lo presta Maersk Logistics & Services USA Inc.
El nuevo servicio se suma a la apuesta de las grandes navieras por diversificar sus capacidades logísticas más allá del transporte marítimo, en un contexto en el que la cadena de suministro de baterías y vehículos eléctricos gana peso dentro de la actividad de operadores como Maersk en Norteamérica.




