El Puerto de Motril ha puesto en marcha un protocolo específico de actuación para las operaciones de buques de crucero, con el objetivo de garantizar la seguridad de las instalaciones, el control de accesos y el correcto desarrollo de la operativa durante una temporada que se presenta como histórica, con más de 125.000 pasajeros previstos y 71 escalas programadas.
El procedimiento, titulado «Actuación de la Policía Portuaria en las operaciones de buques de crucero garantizando la seguridad de las instalaciones, el control de accesos y el normal desarrollo de la operativa», ha sido elaborado por la propia Policía Portuaria con el propósito de unificar criterios de intervención entre los agentes que participan en el dispositivo.
La iniciativa responde al notable crecimiento del tráfico de cruceros en el puerto granadino, lo que hace necesario fortalecer la planificación y coordinación de los servicios implicados. El protocolo establece pautas claras para salvaguardar la seguridad de los pasajeros, proteger las instalaciones portuarias y gestionar de forma eficiente la afluencia de tráfico asociada a estas operativas, como autobuses, taxis y otros servicios turísticos.
Desde la Policía Portuaria se indica que este documento permite «trabajar en una misma línea, con criterios homogéneos, para ofrecer un servicio de calidad y garantizar que la seguridad operativa sea la adecuada en todo momento», en consonancia con la apuesta de la Autoridad Portuaria por el segmento de cruceros.



