El Puerto de Vigo ha presentado su nueva Oficina de Cambio Climático, dotada de una herramienta digital pionera basada en inteligencia artificial que permite calcular la huella de carbono de la actividad portuaria y asesorar a las empresas sobre las inversiones necesarias para descarbonizar sus operaciones, incluyendo una estimación del plazo de recuperación de dichas inversiones. El acto de presentación ha estado encabezado por el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, la conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Xunta de Galicia, Ángeles Vázquez, y el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP), Jorge Cebreiros.
Durante la presentación, el director de AENOR en Galicia, José Enrique Rodríguez, hizo entrega a Botana de la certificación ISO 50001 de gestión energética y destacó la trayectoria del Puerto de Vigo en materia medioambiental, al contar desde hace más de 20 años con las certificaciones más exigentes en este ámbito.
La herramienta digital que constituye el núcleo de la nueva Oficina de Cambio Climático ha sido desarrollada durante cinco años en el marco del proyecto Digital CoLogistics. La plataforma permite el cálculo preciso de las emisiones generadas por buques, trenes, transporte terrestre y la propia Autoridad Portuaria, e incorpora por primera vez un sistema de inteligencia artificial conectado con la oficina que recomienda a las empresas portuarias qué inversiones realizar para reducir sus emisiones y en cuánto tiempo podrían amortizarlas. Desde su entrada en funcionamiento, 16 empresas del recinto portuario vigués han probado con éxito la herramienta.
Los resultados alcanzados por el Puerto de Vigo desde que comenzó a medir su huella de carbono en 2014 son significativos: la Autoridad Portuaria ha logrado reducir sus emisiones propias en un 90%, mientras que las empresas que operan en el puerto acumulan una reducción superior al 45%. Botana recordó durante el acto que la terminal de Bouzas ya dispone de un sistema OPS de conexión eléctrica a tierra que permite a los buques apagar sus motores mientras permanecen atracados, eliminando las emisiones durante la estancia en puerto.



