Del 22 al 24 de abril de 2026, Málaga se convertirá en el epicentro de la ingeniería naval y la industria marítima española con la celebración del 65º Congreso Internacional de Ingeniería Naval e Industria Marítima, organizado por la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos de España (AINE). La cita llega en un momento decisivo para España, en el que el país busca consolidar su liderazgo en la descarbonización del transporte marítimo y el desarrollo de las renovables marinas, especialmente la eólica marina flotante.
El congreso pondrá sobre la mesa el potencial de España para instalar entre 1 y 3 GW de eólica marina de aquí a 2030, en un contexto europeo que ya supera los 37 GW instalados. La profundidad de gran parte de las costas españolas hace que las soluciones flotantes sean la vía principal de desarrollo, un área en la que la ingeniería naval, los astilleros y la industria auxiliar tienen un papel estratégico.
Uno de los momentos centrales tendrá lugar el viernes 24 de abril con la mesa redonda “La implicación de los ingenieros navales y de la industria naval en los proyectos de renovables marinas en España”, moderada por Juan Moya y con la participación de líderes del sector como Ignacio Pantojo, director de eólica marina flotante de Iberdrola; Pedro Mayorga, presidente de APPA Marina y CEO de EnerOcean; Francisco Otero, director de proyectos de Magallanes Renovables; y Jaouad Ezzannouny, ingeniero estructural de Navantia Seanergies. La sesión reunirá a promotores, industria, tecnología y capacidad de fabricación, mostrando cómo España puede consolidarse como proveedor de referencia de la nueva cadena de valor marina.
El programa del congreso también incluye debates sobre defensa como motor de desarrollo industrial, economía azul, mercante, pesca, estructuras offshore, certificación, simulación, combustibles alternativos y tecnologías digitales. Todo ello se celebra en un momento en el que los puertos españoles siguen moviendo cifras de primer nivel: los de interés general cerraron 2025 con 556,6 millones de toneladas de tráfico y 18,6 millones de TEU, destacando la relevancia estratégica de la infraestructura marítima para la competitividad del país.



