La Asamblea de la Organización Marítima Internacional (OMI) celebra esta semana en Londres las elecciones para renovar los miembros de su Consejo, el órgano ejecutivo encargado de supervisar el trabajo de la organización entre sesiones de la Asamblea. En esta ocasión, España aspira a ser reelegida en la categoría B, reservada para los diez Estados con mayor interés en el comercio marítimo internacional.
En esta categoría hay actualmente once candidatos para diez plazas, por lo que se prevé una votación ajustada. España, que ocupa de forma ininterrumpida un asiento en esta categoría desde el año 2001, busca prolongar su presencia en el Consejo, reafirmando así su papel dentro del organismo. Junto a España, países como Argentina —que también ha presentado candidatura— competirán por asegurar un puesto en este grupo de influencia clave para las decisiones globales en materia marítima.
Durante toda la semana, la delegación española ha intensificado su actividad diplomática en la sede de la OMI para recabar apoyos entre los Estados miembros. La representación oficial fue encabezada en su primer tramo por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien asistió a la apertura de la Asamblea. Posteriormente, los trabajos han estado liderados por el secretario general de Transportes Aéreos y Marítimos (SGTAM), Benito Núñez, y por la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez, quienes han desarrollado una agenda de encuentros bilaterales y actos institucionales en favor de la candidatura española.





