La delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, Mercedes Colombo, ha presidido una reunión de trabajo junto a los representantes de las compañías que conforman la Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar (AGI). En el encuentro, que contó también con la participación del subdelegado del Gobierno andaluz en la comarca, Javier Ros, y los delegados territoriales, se realizó un análisis pormenorizado de la situación actual del tejido productivo de la zona, poniendo el foco en las necesidades estructurales que afectan a la competitividad de este enclave estratégico. La sesión sirvió para identificar los desafíos inmediatos que afronta el sector industrial y portuario, así como para establecer vías de cooperación entre la administración autonómica y las empresas para el desarrollo económico del área.
Durante la jornada se trataron diversos asuntos considerados estratégicos para el mantenimiento y crecimiento de la actividad industrial en la Bahía de Algeciras. Uno de los puntos centrales del debate giró en torno a la gestión de los recursos hídricos. La disponibilidad de agua se presenta como un factor determinante para la operatividad de las grandes plantas industriales. En este sentido, se examinaron los proyectos de regeneración hídrica, una solución técnica que permite la reutilización de aguas residuales depuradas para uso industrial, disminuyendo así la presión sobre los embalses y garantizando el suministro en periodos de sequía, una cuestión de vital importancia en la planificación hidrológica de la comunidad autónoma.
Otro de los bloques temáticos de la reunión se centró en la situación energética. Las empresas expusieron las dificultades derivadas de los sobrecostes energéticos que soportan actualmente, un factor que incide directamente en los costes de producción y en los márgenes operativos. Asimismo, se planteó la problemática relativa a la falta de capacidad energética disponible para la puesta en marcha de nuevos proyectos. Este aspecto resulta crucial en un momento en el que la industria del Campo de Gibraltar se encuentra inmersa en procesos de transición hacia modelos más sostenibles, como la producción de hidrógeno verde y otros vectores energéticos que requieren una infraestructura eléctrica robusta y con capacidad suficiente para soportar nuevas demandas de potencia.
En el ámbito de la sostenibilidad y la normativa medioambiental, se abordó el impacto del coste de las emisiones de CO2. El mercado de derechos de emisión representa un coste añadido para la industria europea, lo que derivó en un análisis sobre la competencia desleal en determinados mercados. Las industrias locales deben competir con productores de zonas geográficas que no están sujetos a regulaciones ambientales tan estrictas ni a los mismos costes por emisión de carbono, lo que genera una desventaja competitiva para el producto fabricado en el entorno europeo y, específicamente, en el polo industrial del Campo de Gibraltar.



