El puerto de Róterdam gestionó 320,2 millones de toneladas en los nueve primeros meses de 2025, lo que supone una caída del 2,6% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se alcanzaron los 328,9 millones de toneladas. El descenso está vinculado principalmente a la menor actividad en graneles secos y productos derivados del petróleo, según los datos oficiales de la Autoridad Portuaria.
Dentro de los graneles secos, la mayor caída correspondió al tráfico de mineral de hierro y chatarra, con un retroceso del 12,7% hasta los 19,4 millones de toneladas. Esta reducción se asocia a la persistente debilidad de la producción siderúrgica alemana. El carbón, por su parte, bajó un 5,3%, hasta los 12,6 millones de toneladas, debido a una menor demanda de carbón metalúrgico por parte del sector del acero, aunque se compensó parcialmente con un aumento en el uso de carbón térmico para generación eléctrica en Países Bajos y Alemania.
En contraposición, el tráfico de agrograneles subió un 16,8% hasta 8,8 millones de toneladas, impulsado por la puesta en marcha de una nueva terminal de graneles secos. El resto de los graneles secos descendió un 7,2%, en línea con la débil demanda industrial alemana. En total, los graneles secos sumaron 49,3 millones de toneladas, un 5,6% menos.
En cuanto a graneles líquidos, el volumen total cayó un 3,4% hasta los 146,4 millones de toneladas. La principal caída se produjo en los productos petrolíferos, que descendieron un 17,2% (hasta 35,1 millones de toneladas), debido al fenómeno de “backwardation” en los mercados, que desincentiva el almacenamiento. También retrocedieron otros graneles líquidos (-4,1%), en un contexto de debilidad en la industria química europea. No obstante, dentro de este grupo se registró un aumento del tráfico de combustibles renovables, especialmente etanol y SAF.



