El puerto de Castellón continúa ejecutando las obras de su estación intermodal, una infraestructura clave dentro del plan global de accesos ferroviarios al enclave, que permitirá extender su área de influencia logística a un total de 26 provincias, frente a las seis actuales. Esta ampliación representará una cobertura territorial equivalente al 50% del Producto Interior Bruto nacional, frente al 10% actual. La infraestructura se concibe como una plataforma operativa al servicio de la carga ferroviaria y con capacidad para integrarse plenamente en los flujos intermodales del Corredor Mediterráneo.
Durante la jornada “Castellón: nodo logístico principal del Corredor Mediterráneo”, celebrada en el Moll de Costa del Grau de Castellón, el director de la Autoridad Portuaria, Manuel García, detalló el alcance del proyecto y su papel dentro del desarrollo estratégico del enclave. Según explicó, la estación facilitará una conexión directa y eficiente entre el puerto y el interior peninsular, generando nuevas oportunidades comerciales y ampliando la competitividad del recinto en el transporte intermodal.
La instalación ocupará una superficie de 300.000 metros cuadrados y se ubicará entre los puntos kilométricos 4,6 y 6,2 de los nuevos accesos ferroviarios, en una zona diseñada para recibir trenes de mercancías de hasta 750 metros de longitud. Dispondrá de tres vías electrificadas para recepción y expedición, así como de dos vías para operaciones de carga y descarga. El proyecto contempla una segunda fase de desarrollo que podrá activarse en función del comportamiento de la demanda, con la incorporación de una vía adicional para trenes y dos nuevas vías operativas para manipulación de mercancías.
La inversión prevista asciende a 39,7 millones de euros, financiados íntegramente por la Autoridad Portuaria de Castellón. El calendario de ejecución establece un plazo de 18 meses, con el objetivo de que la estación esté operativa en junio de 2026, en paralelo a la puesta en servicio de los nuevos accesos ferroviarios al puerto. Estas actuaciones se integran en un plan de conectividad más amplio, dotado con una inversión global de 335 millones de euros, que incluye aportaciones estatales y autonómicas, así como una inversión directa de 45 millones por parte del propio organismo portuario.



