Varias empresas chinas respaldadas por el Estado, entre ellas China Cosco Shipping Corp., han entablado conversaciones para incorporarse como inversores al consorcio que negocia la adquisición de los activos portuarios globales de CK Hutchison. Esta maniobra se habría planteado con el objetivo de facilitar la aprobación del Gobierno de Pekín, especialmente preocupado por la inclusión en la operación de dos terminales estratégicas ubicadas en el Canal de Panamá.
El consorcio comprador está encabezado por Terminal Investment Limited (TIL) y el fondo estadounidense BlackRock, con Mediterranean Shipping Company (MSC) como principal inversor. La operación, valorada en 22.800 millones de dólares, abarca 43 puertos en 23 países y situaría a MSC como el principal operador portuario del mundo por volumen ajustado de participación, por delante de PSA International, con sede en Singapur.
Uno de los puntos más sensibles de la operación es la venta del 90% de las acciones de Panama Ports Company, que gestiona los puertos de Balboa y Cristóbal. Según el esquema previsto, BlackRock adquiriría un 51% de ese paquete, mientras que TIL asumiría el 49% restante. Este planteamiento ha despertado objeciones por parte del Gobierno chino, que considera el enclave panameño de alta relevancia para sus rutas comerciales internacionales.
Además de las reservas políticas de China, la transacción se ha visto obstaculizada por cuestiones legales en Panamá. La Contraloría General del país ha cuestionado la validez de la renovación de la concesión otorgada a Hutchison en 2021, lo que ha provocado el retraso en el traspaso de las terminales, inicialmente previsto para principios de abril.



