El Comité de Protección del Medio Marino (MEPC) de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha aprobado la creación de una nueva Zona de Control de Emisiones (Emission Control Area, ECA) en el océano Atlántico nororiental. Esta zona impondrá límites más estrictos a las emisiones atmosféricas de los buques y se convertirá en la ECA de mayor extensión a nivel mundial.
La decisión ha sido adoptada en el marco de la 83ª reunión del MEPC, tras la presentación de una investigación conjunta del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) y la Universidad de Oporto, avalada por los 27 Estados miembros de la Unión Europea, así como por el Reino Unido y la Comisión Europea. El estudio ha evidenciado el impacto positivo de la propuesta en la reducción de contaminantes generados por el transporte marítimo.
La nueva ECA abarcará las aguas territoriales y las zonas económicas exclusivas de España, Francia, Portugal, Irlanda, el Reino Unido, Islandia, Groenlandia y las Islas Feroe. Esta configuración geográfica permitirá conectar las ECA ya existentes en el mar Báltico, el mar del Norte y el Mediterráneo, y las enlazará con las zonas de control recientemente aprobadas en el mar de Noruega y en el Ártico canadiense.
Se estima que la aplicación de esta medida permitirá reducir hasta en un 82% las emisiones de óxidos de azufre (SOx), en un 64% las de materia particulada (PM2,5) y en un 36% las de carbono negro. Además, las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) podrían disminuir hasta un 71% con la entrada progresiva en servicio de buques construidos bajo los nuevos límites regulatorios, dado que esta exigencia se aplicará exclusivamente a unidades de nueva construcción.




