España vivió este lunes un apagón eléctrico generalizado que dejó sin suministro a toda la Península Ibérica a las 12:33 horas. La interrupción, calificada de inédita, se prolongó durante 22 horas, hasta que la red comenzó a restablecerse de forma progresiva.
La recuperación del servicio fue posible gracias a la activación de las interconexiones eléctricas con Francia y Marruecos, así como al funcionamiento de las centrales de ciclo combinado de gas y las instalaciones hidroeléctricas. Así lo explicó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien agradeció públicamente la colaboración de ambos países vecinos en la respuesta a la emergencia.
En el caso de Marruecos, el operador nacional ONE pudo aportar el 38% de su capacidad de producción al sistema español a través de la conexión eléctrica submarina que cruza el Estrecho de Gibraltar. Esta infraestructura, operativa desde 1997 y gestionada conjuntamente por Red Eléctrica Española (REE) y ONE, comenzó con una capacidad de 700 megavatios, duplicada en 2006 hasta los 1.400 MW con el desarrollo del Proyecto REMO (Refuerzo Eléctrico del Mediterráneo Occidental). La conexión consta de tres cables submarinos de 29 kilómetros que alcanzan profundidades de hasta 620 metros.
España también mantiene una interconexión eléctrica con Francia a través de los Pirineos. Este proyecto fue impulsado en 2008 mediante un acuerdo entre los gobiernos de ambos países, firmado en Zaragoza y declarado de interés europeo. El desarrollo supuso una inversión de 700 millones de euros y fue gestionado por la sociedad mixta Inelfe, creada por REE y el operador francés RTE.



