El Puerto de Barcelona ha inaugurado el renovado muelle de Pescadores, un espacio que tras su transformación queda abierto al público, permitiendo acercar la actividad pesquera a la ciudadanía. La reforma, que ha supuesto una inversión de cerca de 14 millones de euros, ha incluido la mejora de los equipamientos destinados a la Cofradía de Pescadores de Barcelona y la adecuación del entorno para facilitar su acceso.
Con la apertura de este muelle, la ciudadanía podrá recorrer los 2.500 metros cuadrados de espacios públicos en el Puerto Viejo, llegando hasta la nueva Lonja de Pescadores, donde podrá presenciar la llegada de los barcos, la descarga del pescado y su posterior subasta. También se podrá acceder a la Torre del Reloj, el edificio más antiguo del puerto y catalogado como Bien Cultural de Interés Local.
Entre las actuaciones destacadas en esta transformación, además de la lonja inaugurada la pasada primavera, se ha construido una nueva fábrica de hielo, renovado las instalaciones de agua y electricidad del muelle e instalado una pérgola fotovoltaica en el patio de redes. La última fase de la reforma, concluida este invierno, ha incluido la urbanización de los accesos para facilitar la entrada del público.
Un espacio más sostenible y con nuevos servicios




