El consejo de guerra abierto tras el hundimiento del submarino argentino ARA San Juan, en el que murieron 44 militares, ha dictado este lunes duras penas que incluyen la destitución del entonces jefe de la base de submarinos de Mar del Plata, el capitán Claudio Villamide.
Villamide es responsable de una falta disciplinaria gravísima prevista en el Artículo 13 de la ley 26.394, que sanciona a quien fuera negligente «en la falta de cuidado o descuido de tropa y equipamiento». En concreto ha sido destituido por «no haber recomendado expresamente al comandante del ‘San Juan’ permanecer en superficie por un tiempo limitado, manteniendo una comunicación a intervalos hasta definir un modo de acción que permitiese una comunicación segura de regreso a puerto».
Igualmente se le considera responsable de no haber convocado de forma urgente a su estado mayor ante la emergencia. Esta destitución es una medida sin precedentes en la aplicación de las nuevas leyes de la justicia militar modificadas durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
El abogado de Villamide, Juan Pablo Vigliero, ha expresado su rechazo a las sanciones y ha anunciado que apelará ante la justicia civil porque no puede ser destituido con el argumento de su procesamiento porque «no está condenado». La destitución implica la pérdida del grado militar y sus derechos salariales, informa el diario ‘Clarín’.



