Los pasados 13 y 14 de marzo, Algeciras fue sede del I Torneo Nacional de Debate CDUAL-UCA, una competición que reunió a estudiantes universitarios de todo el territorio nacional en torno a una de las cuestiones clásicas de la filosofía del derecho y la ética política: ¿Debe obedecerse una ley injusta? El evento fue organizado por el Club de Debate Universitario de Algeciras (CDUAL) con el respaldo del Vicerrectorado del Campus Bahía de Algeciras de la Universidad de Cádiz (UCA), la Facultad de Derecho de la UCA, el Ayuntamiento de Algeciras y la Fundación Campus Tecnológico de Algeciras (FCTA).
La competición contó con la participación de 12 equipos, 43 debatientes y 22 jueces, unas cifras que para una primera edición reflejan el interés que la iniciativa despertó entre las comunidades universitarias de debate del país. El torneo arrancó el viernes por la tarde en el Edificio I+D+i del Campus Bahía de Algeciras, donde se disputaron las rondas clasificatorias y los cuartos de final. La jornada del sábado se trasladó al salón de plenos del Ayuntamiento de Algeciras, que acogió las semifinales y la gran final, otorgando a las últimas fases de la competición un marco institucional acorde con la solemnidad del formato de debate académico.
La final enfrentó a los equipos PUA y Dilema. El primero, formado por una conjunción de debatientes procedentes de los clubes Dilema y CDH US —Jaime Martínez, Enrique Aguilar, Carmen Blanco y Jesús Montero—, se alzó con el trofeo de campeón y un premio de 600 euros. El equipo subcampeón, Dilema, integrado por Alba García, Claudia Ortega, Nacho Marín y Luisa Recio, recibió un galardón de 200 euros. Ambos premios fueron financiados por la FCTA a través de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía.
El torneo concedió también menciones individuales que reconocieron el talento específico de los participantes en cada uno de los roles que componen la estructura del debate académico. El premio a la mejor introducción recayó en Alba García, del equipo Dilema. Sara Bouma, del equipo Dicentis, fue distinguida con el reconocimiento a la mejor primera refutación. Nacho Marín, también de Dilema, obtuvo la mención a la mejor segunda refutación, mientras que Luisa Recio, igualmente del equipo Dilema, fue galardonada con el premio a la mejor conclusión. El reparto de las menciones individuales puso de manifiesto el nivel competitivo del equipo Dilema, que acaparó tres de las cuatro distinciones personales pese a no haberse alzado con el título.



