El sector del transporte marítimo de contenedores en Venezuela mantiene sus operaciones con normalidad tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses el pasado 3 de enero de 2026. Según los principales analistas del sector, el impacto inmediato en las escalas de buques y los servicios feeder ha sido limitado, aunque la situación geopolítica mantiene a la región bajo vigilancia.
Los ataques aéreos estadounidenses del 3 de enero tuvieron como objetivo instalaciones militares en Caracas, La Guaira e Higuerote, y culminaron con la detención de Maduro. Venezuela declaró el estado de conmoción, con la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiendo las funciones presidenciales. Las imágenes posteriores a los ataques muestran daños en algunos contenedores del puerto de La Guaira tras explosiones cerca de Caracas, aunque las grúas STS del puerto no parecen haber sufrido desperfectos.
CMA CGM ha comunicado a sus clientes que sus servicios en Venezuela operan con normalidad. La naviera francesa ha indicado que los contenedores cargados se están descargando en el mar según lo previsto y que los buques en tránsito completarán sus operaciones sin interrupciones. Por su parte, Maersk ha informado del cierre de sus oficinas en el país, aunque su personal permanece disponible de forma remota. «Nuestras prioridades son la seguridad, la continuidad del servicio y el cumplimiento normativo. Mientras las condiciones de seguridad y operativas lo permitan, los servicios continuarán», ha señalado la segunda mayor naviera de contenedores del mundo.
Datos de seguimiento de Pole Star Global’s PurpleTrac han registrado la llegada del buque Maersk Cap Carmel, con bandera de Singapur, a Puerto Cabello, el mayor puerto de contenedores de Venezuela situado a 210 kilómetros al oeste de Caracas.



