La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) celebra esta semana en Sevilla su plenario anual, del que saldrá la asignación definitiva de las cuotas de captura de atún rojo para el periodo 2025-2027. La decisión, que se espera sea anunciada este lunes, tiene una importancia estratégica para el sector pesquero de la provincia de Cádiz, especialmente para las almadrabas y la flota artesanal.
La reunión reúne a representantes de más de 50 países con intereses en la pesca de túnidos, entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Marruecos y Turquía. En los últimos años, los informes científicos avalados por el propio ICCAT han documentado un crecimiento sostenido de la biomasa del atún rojo, lo que ha motivado que la Unión Europea haya solicitado un aumento considerable de su cuota de pesca para el nuevo trienio.
Desde el sector andaluz se mira con atención esta reunión, ya que el reparto de cuotas condicionará la viabilidad de la próxima campaña de las almadrabas, entre las que se encuentra la de Tarifa. Fuentes del sector señalan que existe una «expectativa moderadamente positiva» ante la posibilidad de que se apruebe un incremento en la cuota asignada a España, lo que permitiría a las almadrabas recuperar parte del esfuerzo inversor de los últimos años.
Pedro Hernández, portavoz de la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras, recuerda que «la población de atún rojo ha experimentado una recuperación evidente», motivo por el que confían en que se traduzca en un aumento efectivo de la cuota. Sin embargo, en las últimas jornadas han surgido algunas dudas ante la posición manifestada por Estados Unidos, que ha solicitado una redistribución de parte de las cuotas hacia su zona de interés, lo que podría alterar el reparto inicialmente previsto.



