Un total de nueve empresas han presentado sus ofertas para ejecutar las obras de sustitución del cerramiento perimetral del Puerto de Santander en el tramo comprendido entre el control de acceso de Raos y la conexión ferroviaria con el recinto portuario. La actuación tiene como objetivo reforzar la seguridad de las instalaciones mediante la renovación de un elemento clave en el control de accesos y la protección del perímetro.
Según ha informado la Autoridad Portuaria de Santander (APS), el contrato cuenta con un presupuesto base de licitación de 313.542 euros y un plazo de ejecución estimado de tres meses. Los trabajos permitirán reforzar esta zona del recinto portuario, contribuyendo a evitar el acceso no autorizado y mejorando las condiciones generales de seguridad.
El proyecto incluye la colocación de nuevo alumbrado y cámaras de vigilancia
El nuevo cerramiento tendrá una altura de 4,5 metros y mantendrá la misma tipología ya instalada en la zona más próxima al entorno urbano. Estará rematado con tubos curvos en su parte superior para dificultar la escalada, incrementando así su eficacia frente a intentos de intrusión.
Además de la instalación del vallado, el proyecto incluye la colocación de nuevo alumbrado y cámaras de vigilancia en el tramo afectado. Tal y como ha señalado el presidente de la APS, César Díaz, estos elementos permitirán “mejorar la visibilidad y la vigilancia en esta área del recinto portuario”, en línea con las medidas adoptadas en otros puntos estratégicos del puerto.



