La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) ha expresado su profunda preocupación tras la decisión del Gobierno de Estados Unidos de duplicar el arancel sobre el acero procedente de la Unión Europea, elevándolo del 25% al 50%. La medida, anunciada oficialmente mediante una proclamación presidencial el pasado 3 de junio, ha comenzado a aplicarse hoy, y representa, según la organización, un giro significativo hacia un proteccionismo más agresivo que pone en riesgo la cooperación comercial entre bloques estratégicos.
Carola Hermoso, directora general de UNESID, ha declarado que las empresas del sector han recibido la noticia con sorpresa y alarma. Según ha señalado, el incremento del arancel equivale en la práctica al cierre del mercado estadounidense para los productos siderúrgicos europeos. Hasta ahora, el arancel del 25% dificultaba las operaciones, pero permitía repartir parte del sobrecoste con los clientes. El nuevo escenario, sin embargo, ha generado cancelaciones inmediatas de pedidos y la imposición del nuevo arancel incluso a mercancías que ya estaban en tránsito.
La asociación ha estimado que las pérdidas económicas derivadas de esta medida podrían alcanzar miles de millones de euros en toda la industria europea. En el caso español, las exportaciones de acero a Estados Unidos han superado en 2024 las 250.000 toneladas, con un valor conjunto superior a los 400 millones de euros, lo que convierte a este mercado en uno de los principales destinos para la producción nacional.
En el caso español, las exportaciones de acero a Estados Unidos han superado en 2024 las 250.000 toneladas, con un valor conjunto superior a los 400 millones de euros, lo que convierte a este mercado en uno de los principales destinos para la producción nacional
UNESID ha advertido también de que la nueva política comercial estadounidense podría tener efectos negativos dentro del propio mercado norteamericano. Según su análisis, se están registrando subidas de precios y congelación de inversiones, lo que podría derivar en una espiral inflacionaria que afecte a ambos lados del Atlántico. La organización ha reclamado un enfoque basado en la cooperación y la estabilidad a largo plazo.



