Una iniciativa de la fundación Ocean Cleanup puede ayudar a paliar en parte el grave problema que sufren nuestros océanos por culpa de la acumulación de plásticos. En concreto, esta nueva tecnología consta de una estructura flotante de 600 metros que este pasado fin de semana se ha empezado a poner en práctica en la costa de San Francisco (Estados Unidos) con el objetivo de limpiar la gran ‘isla’ de basura entre California y Hawái.
La mancha, un remolino de desperdicios, consta de 1,8 billones de pedazos de residuos dispersos, incluidas al menos 87.000 toneladas de plástico. A lo largo de los próximos días, la barrera será remolcada hacia un sitio en donde se le realizarán pruebas durante dos semanas. Si todo resulta según lo previsto, la llevarán a más de 2200 kilómetros de la costa. Se espera que pueda estar ahí para mediados de octubre, dijo Boyan Slat, de 24 años, inventor holandés y empresario fundador de The Ocean Cleanup.
El funcionamiento parece sencillo, ya que una vez que la barrera se desprende del buque remolcador, se espera que la corriente la desplace para formar una “u”. Mientras flota a la deriva, impulsada por el viento y las olas, debe ir pescando los plásticos “como un juego de Pac-Man”, describe el sitio web de la fundación. Más tarde, el plástico recolectado se transporta a tierra firme, se clasifica y se recicla.
La barrera cuenta con una red impenetrable que cuelga casi tres metros bajo la superficie para atrapar los trozos más pequeños de plástico. La organización no lucrativa comentó que la fauna marina tendría espacio suficiente para pasar debajo de ésta. Sin embargo, el océano puede ser impredecible y los modelos de simulación no garantizan que el desempeño futuro sea el adecuado.


