La flota pesquera de la provincia considera prioritario proteger el ecosistema marino, manteniendo la estabilidad de sus capturas, un objetivo que implica incorporar nuevas tecnologías para garantizar la sostenibilidad y reducir las emisiones de CO2 y el consumo de combustible.
Estas tecnologías innovadoras para los barcos de arrastre, como unas puertas voladoras que no hacen fricción con el lecho marino y que, con la mitad de peso que las tradicionales, reducen entre un 50% y un 60% el consumo de combustible, permitirán una disminución de emisiones de 300 toneladas de CO2 por buque y año, y la minimización del impacto en el medio.
Con esta tecnología se impulsa la recuperación de los caladeros locales y se disminuye el impacto en el fondo marino. A esta innovación se suman unas nuevas redes de arrastre, con un material más ligero que reduce el peso a un tercio y la resistencia friccional hasta un 20%.
Así mismo, se han presentado los nuevos equipos de SIMRAD de detección y evaluación de biomasa, con discriminación de la misma por especies y tamaños, con el fin de mejorar la selectividad y realizar un aprovechamiento adecuado de las cuotas pesqueras de los pequeños pelágicos que capturan las flotas de cerco.

